Epidemias víricas contagiosas
más mortales del último siglo
En el último siglo se han
registrado sucesivas epidemias víricas contagiosas que han causado millones de
muertes. Para algunas, como el ébola, aún no existe cura. Para otras, existe
cura o tratamiento que las convierte en crónicas pero a un precio prohibitivo
para la mayoría de los infectados.
Gripe
de 1918
Cifra:
entre 20 y 40.000.000 de fallecidos.
“La epidemia no es grave”, afirmaba una
agencia de noticias española en la primavera de 1918 refiriéndose a los
primeros casos de gripe registrados en Madrid. Sería grave. Muy grave. La
Primera Guerra Mundial aún no había concluido cuando una de las pandemias más
graves de la Historia se extendió por casi todo el mundo matando en tan sólo
unos pocos meses a decenas de millones de personas. Se estima que entre 25 y 40
millones, aunque resulta imposible saberlo con exactitud. La tasa de mortalidad
entre los infectados no fue particularmente elevada, pero se calcula que
hasta el 50% de la población mundial podría haber llegado a
infectarse con el virus de 1918. La particularidad de aquella cepa de gripe, a
la que se conoció como gripe española (a pesar de que continúan las dudas sobre
su origen) es que afectaba de modo especialmente virulento a las personas con
edades entre los 20 y los 40 años, cuando lo habitual es que la gripe cause más
muertes entre las personas mayores y los niños.
El virus completó la labor
devastadora de la Primera Guerra Mundial entre la población europea. Entre los
millones de muertos causados por esta enfermedad se encontró uno de los padres
de la sociología moderna, el alemán Max Weber, muerto con tan sólo 56 años. Una
curiosidad española: las tasas de mortalidad en España fueron especialmente
altas en Zamora y Burgos. La razón, según algunos estudios, tuvo que ver con
las medidas de control epidemiológico tomadas por el clero de
esas ciudades. En Zamora, las autoridades religiosas declararon que
“el mal podría ser una consecuencia de nuestros pecados y falta de gratitud, la
venganza de la eterna justicia ha caído sobre nosotros”. Las procesiones
organizadas para purgar los pecados favorecieron el contagio.
Gripe
asiática de 1957 y Gripe de Hong Kong de 1968
Cifra:
cerca de 3.000.000 de personas fallecidas.
La segunda mayor epidemia de
gripe del siglo XX, tras la registrada en 1918, tuvo su origen en Asia en 1957.
Su rápida expansión afectó a varios continentes y causó la muerte de entre 1 y
2 millones de personas. Combinación de virus aviares y virus humanos que volvió
a mutar generando una pandemia mundial en 1968: la conocida como gripe de Hong
Kong. Esta vez, además de en los países asiáticos, el virus se expandió
especialmente en Estados Unidos, portado por los soldados estadounidenses que
regresaban de la guerra de Vietnam. En total, se calcula que esa mutación de la
gripe causó sobre 1.000.000 de muertos en todo el mundo.
La última pandemia de gripe
-mutación de cepas aviarias, porcinas y humanas- ocurrió en 2009 y 2010 y se
como gripe A N1H1. Países como México vieron cómo se paralizaba la actividad de
casi todo el Estado. Menos mortal que sus predecesoras -en parte debido a la
dificultad para contagiarse entre humanos- causó la muerte a casi
18.500 personas, sobre todo en América y Europa.
SIDA
Cifra:
cerca de 36.000.000 de personas fallecidas.
Científicos trabajan en la
eliminación del proceso del VIH (William Thomas Cain/Getty Images)
La Organización Mundial de la
Salud (OMS) calcula que el SIDA ha causado la muerte de unos 36
millones de personas. La incidencia del SIDA es altísima en el África
subsahariana. Uno de cada 20 adultos subsaharianos podrían estar infectados: el
69% de todos los infectados en el mundo. Con los nuevos medicamentos
antirretrovirales, el riesgo de que una persona infectada transmita la
enfermedad disminuiría -según algunos estudios- hasta en un 96%. En los países
con menos recursos, el problema fundamental para luchar contra el SIDA es el
difícil acceso a los medicamentos: son productos caros y amparados por
patentes. Brasil y, sobre todo, India se han mostrado especialmente activos a
la hora de fabricar y distribuir medicamentos genéricos contra el SIDA que
abaratan el coste en miles de dólares, haciéndolo asequible para ser
distribuido en muchos países en desarrollo. Las farmacéuticas han entablado demandas en
los tribunales -en el marco de la regulación de la Organización Mundial del
Comercio- para impedir la fabricación de productos genéricos a partir de
productos que aún están protegidos por las patentes. El derecho a la
salud -entendido como el goce del grado máximo de salud que se pueda lograr y
que ha de ser asegurado por los gobiernos- está amparado por sucesivas
convenciones internacionales sobre los derechos humanos básicos.
Sarampión
Cifra:
en 2012, 122.000 de personas fallecidas.
A pesar de que la vacuna contra
el sarampión es barata -se administra en la vacuna triple vírica que protege
también contra paperas y rubeola- el virus sigue causando miles de muertes cada
año y es muy contagiosa. Hace siglos que se convive con el sarampión: fue una
de las enfermedades que más muertes causó a partir de 1492 en América tras la
llegada de los españoles o en la India con la colonización inglesa.
El sarampión es un virus con
altas tasas de mortalidad aunque solo en países pobres con una pobre infraestructura
sanitaria. En 2012, habrían muerto unas 122.000 personas a causa del virus,
principalmente en África y Asia. En India se registraron casi 65.000
muertos en 2010 (en su mayoría niños), la mitad de las muertes contabilizadas
en el mundo en todo ese año.
La buena noticia es que desde el
año 2000 se ha implementado un programa mundial de vacunaciones que consiguió
reducir las muertes de infectados por el sarampión en un 78% entre ese año y el
2012. Está previsto que las campañas de vacunación continúen llevándose a
cabo con el objetivo de ir reduciendo las muertes progresivamente y erradicar
el virus de amplias zonas del planeta. En España siguen apareciendo pequeños
brotes de sarampión procedentes del extranjero.
Hepatitis
C
Cifra: 1.400.000
de fallecidos cada año.
Según la OMS, la hepatitis -en
sus diversas variantes- podría estar causando la muerte de 1.400.000 personas
cada año, con una alta prevalencia tanto en países desarrollados como en países
pobres o en desarrollo. Muchas personas ni siquiera saben que son portadores.
En España podrían estar infectadas de hepatitis C entre 600 y 800.000
personas. En sus variantes víricas, se contagia sobre todo a través de la
sangre, afectando especialmente a la funcionalidad hepática pues nuestro
sistema inmunológico, en su lucha por combatir el virus, puede afectar más al
hígado que el virus mismo.
En los últimos meses, se ha
hablado mucho de la hepatitis C debido al elevadísimo precio que tienen los nuevos
productos antivirales que han demostrado tasas de curación de hasta el
90%. En estos momentos, se están manteniendo negociaciones entre diversos
Estados y las compañías farmacéuticas para fijar el coste final de estos
tratamientos, que previsiblemente no bajarán de las varias decenas de miles de
euros por paciente. Si en los países desarrollados el elevado precio de los
nuevos medicamentos está suponiendo un problema para la expansión terapéutica
de estos productos, parece difícil que en los países con menos recursos puedan
beneficiarse pronto de unos avances que podrían lograr la casi total
erradicación de la enfermedad.
Poliomelitis
Cifra:
350.000 infectados en 1988, 406 en 2013.
Las vacunaciones para combatir
esta enfermedad, que afecta sobre todo a niños en sus primeros cinco años de
vida, comenzaron en la década de 1950. Una de cada 200 infecciones causa
parálisis permanente: el enfermo de polio más conocido sea tal vez Franklin
Delano Roosevelt, el presidente de los Estados Unidos durante cuatro mandatos
consecutivos, que vivió anclado a su silla de ruedas. Entre los pacientes que
terminan con parálisis de distinto grado, entre un 5 y un 10% fallecen por la
parálisis de los músculos que permiten respirar. Se calcula que solo en Europa
habría unos 700.000 supervivientes de la polio, que han de sobrellevar secuelas
de diverso tipo. Desde 1988, y gracias a las campañas masivas de vacunación en
todo el mundo, se han conseguido reducir las infecciones por polio en un 99%,
pasando de los 350.000 casos de entonces a los 406 registrados en 2013.
A día de hoy sólo en tres países
–Afganistán, Nigeria y Pakistán- se registran nuevas infecciones de polio.
En Pakistán, las campañas de vacunación se han visto obstaculizadas por ataques
talibanes, que acusaban a los médicos de querer infectar a la población. No
ayudó que la CIA se sirviera de una campaña de vacunación contra la hepatitis
para confirmar la presencia de Osama Bin Laden en Abottabad, ciudad del norte
del país en la que sería ejecutado. En Nigeria se está consiguiendo vencer la resistencia de
algunos imanes del norte del país a las campañas de vacunación.
Síndrome
respiratorio agudo (SARS)
Cifra: 1.000
personas fallecidas en 2003.
Identificado en 2003, el virus
que causa el SARS es una variación agresiva del coronavirus que, en sus
versiones menos perjudiciales, puede causar tan sólo simples resfriados. Ese
año, la mutación que provocó una alarma sanitaria global pudo deberse a una
originada en mamíferos asiáticos que luego infectó a humanos. El SARS deriva en
neumonías graves que han causado la muerte a unas 1.000 personas en todo el
mundo. Su propagación fue muy rápida y se registraron infectados en todos los
continentes, aunque la mayor parte de los 800 muertos eran ciudadanos de países
asiáticos: Singapur, China -con una alta incidencia en Honk Kong- y de Taiwán.
Lo preocupante de virus como el SARS es que están mutando de forma continuada.
La última mutación fue identificada en Oriente Medio en 2013. Se contabilizan ya
63 muertos por este nuevo brote que ha demostrado una alta tasa de mortalidad.
Virus
del ébola
Cifra:
hasta la fecha, 1.000 muertes en el último brote.
Cartel explicativo sobre los
síntomas y la prevención del ébola (Jewel Samad/AFP/Getty Images)
En mayo de 2010 se publicó un artículo en
la revista médica The Lancet firmado por el virólogo
estadounidense Thomas Gisbert y su equipo. Describían cómo habían conseguido
procesar un medicamento contra el ébola con el que lograron proteger a todos
los macacos que habían infectado con el virus. Los resultados fueron
prometedores en la lucha contra un virus que puede alcanzar tasas de mortalidad
del 90% de los infectados.
El problema surgió
cuando se plantearon dar un paso adelante en su investigación: probar el
medicamento en humanos. Los estudios clínicos con humanos son complejos. Y muy
caros. Hace unas semanas, Geisbert comentaba además que los casos de ébola,
identificado por primera vez en el Congo en 1976, han sido escasos y sus brotes
se han localizado en países pobres de África. Ninguna gran compañía
farmacéutica se mostró interesada en invertir dinero para desarrollar un
producto que sería poco rentable. Las investigaciones para obtener una cura de
las enfermedades víricas no contagiosas (como el dengue) o parasitarias (como
la malaria) se han visto lastradas en buena medida por idénticos factores, con
el agravante de que el número de muertos que siguen causando es desolador.
El trabajo del doctor Geisbert y
de otros virólogos centrados en el ébola solo ha conseguido avanzar en estos
últimos años gracias a la colaboración de pequeñas industrias farmacéuticas
subvencionadas, en buena medida, con fondos públicos de Estados Unidos y
Canadá. Es el caso de la pequeña farmacéutica de San Diego que desarrolló el
suero experimental ZMapp que se está usando para tratar solo a los occidentales infectados
por el virus. El último brote de ébola-originado en Conakry y con casos
registrados en Nigeria, Sierra Leona y Liberia- ha causado hasta la fecha casi
1.000 muertos.
Fuente de información: http://www.esglobal.org/en-cuarentena-epidemias-viricas-contagiosas-mas-mortales-del-ultimo-siglo/




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